ROSARIO 08 DE Septiembre DE 2010
Mighel Lifschitz Intendente
Doble discurso

Me produjo indignación escuchar a la senadora Latorre dando explicaciones sobre una posición que claramente es inexplicable porque, una cosa son las posiciones políticas que uno puede tener en distintas circunstancias y que son todas siempre respetables, lo que no me parece es el doble discurso, tener una posición que sirve para ganar una elección y, pocos días después, tomar una actitud silenciosa y oculta, que está en total contradicción con el discurso que se sostiene políticamente, y que le ha servido para ganar las elecciones hace muy pocos días.

 

Creo que esto, más allá de que sea un hecho puntual de una senadora del partido Justicialista de Rosario, de alguna manera le hace un daño a la política en general, desacredita, hace perder confianza a los ciudadanos respecto de los dirigentes políticos y terminamos cayendo todos en la volteada, aquellos que trabajamos honestamente y con coherencia, sosteniendo nuestras ideas, finalmente terminamos todos enlodados por posiciones y actitudes de estas características.

 

Uno puede sostener cualquier posición y defenderla, podrá gustarles a unos y no a otros, eso me parece que es legítimo en democracia, pero otra cosa es hacer como el tero, hacer ruido por un lado y poner el huevo en otra parte.

 

Entiendo que el senador Reutemann se ha despegado, pero es difícil hacerlo de una actitud de una colaboradora que tantos años ha trabajado con el e incluso en la última campaña han recorrido juntos la provincia.

 

Una parlamentaria experimentada como Latorre, con muchos años en el senado no puede cometer un error de esas características. Todos sabemos que cuando se firma un despacho de comisión y se consiguen las firmas necesarias, se está habilitando la discusión en el parlamento. Me parece que no es creíble que esto sea un error. Evidentemente ha sido una decisión deliberada.

 

Yo respeto a quienes apoyan la prolongación de las facultades y creo que es una posición política, lo que no me parece correcto es por un lado oponerse y por otro lado habilitar su tratamiento.

 

Cuando uno es un dirigente político, uno se hace cargo, no solamente de sus propias decisiones, sino también de la gente que trabaja con uno, uno es responsable políticamente por las desciñes de aquellos que uno mismo a elegido para que colaboren y participen cercanamente en el proyecto político.

 

Creo que no es el único caso  el de Roxana. Creo que es otro caso de  Borocotizacion en la política, de la ultimación de las listas para lograr resultados electorales a veces con un discurso, con una posición política y después cambiar de posición y de bando se ha hecho bastante recurrente en la política argentina y es muy malo en general.

 

Sería bueno que los dirigentes locales del partido Justicialista se expidieran sobre estos temas porque ha habido también candidatos aquí que han hecho campaña junto con Roxana Latorre.

Me parece que hay que tener posiciones claras en estos temas.

 
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